OPEN WALL.

Proponemos construir un pabellón ambivalente en su uso –el cual dependerá de su contexto-. De formas reconocibles y sinuosas a través de un muro continuo, de carácter lúdico y cultural, usando el ladrillo como elemento principal en su construcción.

El pabellón es AMBIVALENTE, permite a través de su forma reconocible y global, insertarse en un contexto urbano cotidiano o post catástrofe. A través del muro orgánico continuo de ladrillo rojo recocido local, se generan diferentes espacios: cóncavos y convexos. El círculo de mayor dimensión y contenido en todo su perímetro por un muro en celosía, se proyecta para la vida comunitaria: conciertos, charlas, aulas de clase, lugares de encuentro. Los medios círculos de menor dimensión y los muros tangentes exteriores, permiten actividades de carácter lúdico, dinámicas, de aproximación, de observación, de información. De esta manera, a través del diseño del pabellón, los límites entre interior y exterior, cerrado y abierto, público y privado se difuminan, y en esa doble ambigüedad –de contexto y uso-, entendemos el estado post catástrofe como oportunidad para diseñar no solo lugares de acopio o cobijo, también de espacios lúdicos, culturales y educativos en un posible escenario donde las infraestructuras educativas para niños puedan haber desaparecido. Es así como el pabellón se constituye como un hito de reconocimiento social en diferentes escenarios.